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La Ilusión del Año Nuevo

Xaviera Gómez Pimienta
Dec 30th, 2020
2 - 3 min.

Cada 31 de diciembre nace la ilusión de un nuevo año. Escuchamos frases como "365 hojas en blanco, 365 oportunidades para ser mejor y cumplir tus sueños" 

Se forman expectativas entorno a este nuevo ciclo, parece que nos obligamos a establecer propósitos, con el objetivo de cambiar o cumplir todo aquello que no hicimos estos meses. 

¿Pero realmente los propósitos funcionan? Cuántas veces nos decimos a nosotros mismos "será mi año", sólo para sentirte sumamente frustrado y decepcionado cuando esas expectativas u objetivos no logran cumplirse. 

Círculo Vicioso 

Nos encontramos atorados en un círculo vicioso, donde nos sentimos esperanzados, tratamos de poner objetivos fuera de nuestro alcance (como correr un maratón cuando llevamos 5 años sin hacer ejercicio) y al darnos cuenta que no lo estamos cumpliendo nos frustramos y olvidamos todo aquello que queríamos lograr. 

¿Te identificas? Esto es un patrón común que repetimos, no sólo en año nuevo. 

Causas del círculo vicioso 

Sabemos que este patrón que repetimos tiene diferentes causas y aunque podemos intentar generalizar, recordemos que cada uno  tiene su historia, su personalidad, su manera de relacionarse con el mundo. 

  • Apuntamos muy alto.

Como estamos acostumbrados al resultado y no al proceso, queremos todo de manera inmediata. Recuerdo un paciente, hablando con el me decía  “Quiero empezar a hacer ejercicio, me voy a inscribir a un maratón en 3 meses”. Es muy poco probable que si no tienes experiencia haciendo actividad física, o si no tienes el hábito de correr puedas cumplir ese objetivo.

  • Nos queremos comer todo el pastel.

Esperamos que de la noche a la mañana podamos cumplir todos nuestros objetivos de todas las áreas de nuestra vida. Por ejemplo, voy a comer más saludable, voy a ampliar mi círculo social, voy a leer dos libros al mes y voy a hacer ejercicio 50 minutos al día. ¿Qué tan probable es que podamos darle atención a todos esos nuevos hábitos? No estoy diciendo que sea imposible, pero probablemente nos va a costar más trabajo mantener todos estos cambios.

  • Tenemos la ilusión de que los cambios se mantienen sin esfuerzo.

     

    En redes sociales nos muestran lo “fácil” que es cambiar un hábito, una conducta, tus pensamientos o emociones. Sabemos que esto es una mentira. Todo proceso lleva tiempo , es más importante tu rutina y perseverancia del día a día a tratar de llegar a la meta en 1 hora.

     

¿Qué si podemos hacer? 

De nuevo, aunque trato de generalizarlo no olvidemos que no existe una “fórmula mágica” que nos guíe en este camino. Cada estrategia que implementemos tiene que ser probada y modificada de acuerdo a tus necesidades . 

  • Encuentra un porqué de los propósitos u objetivos que quieres establecer.

¿Porqué es importante para ti cumplir con eso? De ahí podremos analizar desde donde viene esa motivación- tiene un componente intrínseco o extrínseco.

  • Sigue una rutina/plan de acción por pasos.

    De nuevo, no caigas en la trampa de querer llegar a la meta sin tomar el primer paso. Crea un plan y una rutina con las acciones que debes tomar para cumplir tus objetivos. Siguiendo el ejemplo del maratón, con acción diaria podemos poner durante 30 días salir a caminar durante 15 minutos. Será más fácil para ti si desglosas de manera sencilla tus acciones.

     

  • Aunque no tengas motivación, esfuérzate por hacerlo

    . Antes se creía que para tener una conducta teníamos que tener un pensamiento que llevaba a una emoción y por consecuencia surgía la conducta. Hoy en día sabemos que no es así, una conducta puede llevarte a tener pensamientos y emociones. Aunque sientas que no tengas motivación, nos tenemos que forzar a hacer las acciones que nos van a acercar a esos objetivos. Si esperamos que tengas motivación para hacer algo los 365 días, van a pasar 5 años y vas a seguir sin encontrarla.

  • Comparte tus objetivos con las personas cercanas.

    La importancia de tener una buena red de apoyo es invaluable, sabemos que cuando nos comprometemos con más personas de cierta forma nuestra mente se siente más comprometida. Acérate a esas personas que te motiven.

     

  • Sé compasivo contigo mismo.

Deja atrás la idea que tenemos que tener que hacer, sentir y ser “perfectos”. Recuerda que las redes sociales solo muestran una fracción de lo que es la vida en realidad. Si no cumples con un propósito u objetivo, no entres al círculo vicioso culpándote , reconoce esos pensamientos y sé compasivo con lo que pienses y sientes. Recuerda la vida no es una competencia.

 Por último, me gustaría invitarte a cuestionarte. Cuestionar tus decisiones, tus propósitos y objetivos del próximo año. Sobre todo, cuestionarte qué significado tiene un nuevo año para ti.